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Panecillos de aceitunas, beicon y cebolla

Panecillos de aceitunas, beicon y cebolla

¡Hola, gamberros! ¡Feliz año! Como primera receta del año me he decantado por unos espectaculares panecillos de aceitunas, beicon y cebolla. Se trata de un pan con una hidratación muy elevada por lo que es un poco más difícil de lo normal amasarlos pero tienen una miga impresionante. Además, yo os voy a dar todos los trucos para que os salgan perfectos.

Panecillos de aceitunas, beicon y cebolla

Panecillos de aceitunas, beicon y cebolla

Ingredientes para unos 20 panecillos

Para la masa base:

  • 500 g de harina de fuerza
  • 8 g de sal
  • 300 ml de agua
  • 7 f de levadura fresca

Para condimentar:

  • 1 cebolla de fuentes cortada muy fina y pochada
  • 75 g de aceitunas verdes picadas
  • 75 g de beicon ahumado dorado en la sartén

Modo de elaboración:

Pon todos los ingredientes de la masa base, excepto el agua y la levadura, en un bol alto. Empezamos a echar poco a poco el agua al resto de los ingredientes mientras movemos la mezcla con la mano abierta. A medida que el agua se vaya incorporando a la masa vamos añadiendo más hasta terminar con los 300 ml de agua.

Una vez la masa haya absorbido todo el agua y forme una especie de engrudo, la extraemos con ayuda de una rasqueta y la colocamos sobre nuestra superficie de trabajo previamente enharinada para que no se peque a la mesa. La amasamos. Si vemos que se nos pega mucho a las manos, dejadla reposar 10 minutos cubierta por un paño y volved a amasarla. Veréis que se trabaja con mucha más facilidad. Podéis repetir este proceso las veces que haga falta. La masa debe quedar lisa y despegarse de la superficie de trabajo con facilidad.

Panecillos de aceitunas, beicon y cebolla

Una vez tenemos la masa bien trabajada, le hacemos un hueco en el centro e incorporamos la levadura desmigada con unas gotas de agua para que se deshaga. La volvemos a amasar hasta que se integre y vuelva a quedar lisa de nuevo y se despegue con facilidad de la mesa de trabajo. Todo este proceso se puede hacer de una vez en una amasadora sin problema.

Estiramos la masa. Incorporamos la cebolla, las aceitunas, el beicon y volvemos a amasar hasta que todo quede nuevamente integrado.

Colocamos la masa en un bol, la tapamos con plástico y la guardamos en la nevera hasta el día siguiente.

Al día siguiente volcamos la masa sobre la superficie de trabajo previamente aceitada y la dejamos reposar 30 minutos para que pierda el frío del frigorífico y se atempere.

Cortamos la masa en porciones de 35 gramos, le damos la forma que más nos guste y los colocamos en la bandeja que irá luego al horno. Tapamos nuestros panecillos con un paño limpio y dejamos que fermente durante 45 minutos en un sitio cálido.

Precalentamos el horno a 250 grados. Cuando esté caliente rociamos las paredes del horno con agua para crear vapor. Yo suelo utilizar un recipiente que se suele utilizar, también, para limpiar los cristales. Se venden baratísimos en un bazar. Por favor si utilizáis este utensilio usadlo únicamente para cocinar.

Metemos nuestros panecillos al horno y bajamos la temperatura a 220 grados. Los horneamos durante 12 minutos.  Rociamos nuevamente con agua las pareces del horno para crear más vapor.

Sacamos nuestros panecillos del horno y dejamos que se enfríen sobre una rejilla. Ya veis que el proceso es un poco largo pero os prometo que merece totalmente la pena. Además puedes hacer grandes hornadas y, una vez fríos, congelar unos cuantos en el congelador.

Como son panes que están condimentados tienen mucho sabor y no hace falta acompañarlos con nada pero sobra decir que son perfectos para unos buenos bocadillos. ¿os animáis a hacerlos?

¡Que aproveche gamberros!

Panecillos de aceitunas, beicon y cebolla

 

David Poley

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