0

Sopa de ave y pasta rellena con toque de vino dulce

Sopa de pasta rellena

¡Hola, gamberros! Las sopas es otro de esos platos que tienen fama de aburridos. Sin embargo hoy vamos a romper ese tópico con una sopa de ave y pasta rellena que, además de ser una verdadera delicia, es un plato divertido y bonito. ¿Te animas a hacerlo?

Sopa de ave y pasta rellena con toque de vino dulce

Sopa de pasta rellena

Ingredientes para 4 personas:

– 1 esqueleto de pollo
– 2 muslos de pollo
– 1 zanahoria
– 1 cebolla
– 1 rama de apio
– 1 hoja de laurel
– 1 cebolleta fresca
– 2 dientes de ajo
– 12 galets grandes
– Perejil al gusto
– Miga de pan remojada en leche
– 1 pizca de canela
– Pimienta negra
– 1 pizca de nuez moscada
– Pedro Ximénez
– Hierbabuena
– Sal
– Aceite de oliva virgen extra

Modo de elaboración:
Comenzamos haciendo un caldo de pollo bien rico. Para ello cortamos el esqueleto de pollo. Lo doramos bien en una cazuela amplia. Cuando el esqueleto de pollo tenga un color bonito lo cubrimos con agua. Incorporamos la zanahoria, la cebolla y el apio todo ello bien limpio. Le añadimos 1 hoja de laurel. Le dejamos que cueza a fuego lento durante 3 horas. Durante este tiempo hay que ir eliminando la espuma que sale a la superficie. Una vez elaborado el caldo lo colamos teniendo la precaución de no aplastar ni las verduras ni los huesos de pollo para evitar que se cuelen impurezas. Lo reservamos.

Mientras se hace el caldo elaboraremos el relleno de la pasta. Deshuesamos los muslos de pollo y les eliminamos la piel. Este proceso se lo podemos pedir al carnicero.  Echamos el pollo en un procesador de alimentos junto a la cebolleta fresca, la miga de pan remojada en leche escurrida, los dos ajos pelados, un golpe de sal, una pizca de canela, un poquito de nuez moscada, pimienta negra, 1 vaso de chupito de Pedro Ximénez y perejil al gusto. Lo trituramos todo. Lo metemos en una manga pastelera y rellenamos los galets.

Sopa de pasta rellena

Cocemos los galets rellenos en el caldo de pollo hasta que la pasta esté en su punto. Ponemos la sopa a punto de sal.
Servimos muy caliente acompañada de unas hojas de hierbabuena. No os voy a engañar, es una sopa laboriosa pero merece la pena. ¡Está impresionante! ¿Te atreves a prepararla?

¡Que aproveche, gamberros!

Sopa de pasta rellena

David Poley

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *