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Salpicón de alcachofas frescas de Navarra y langostinos

Salpicón de alcachofas frescas de Navarra y langostinos

¿Qué tal, gamberros?  Hoy os traigo una receta festiva y deliciosa que tiene como ingrediente protagonista las maravillosas alcachofas de Navarra. Vamos a hacer un salpicón con esta verdura deliciosa que, además, vamos a acompañar con unos langostinos. Como veis en la foto yo he podido conseguir alcachofas baby frescas pero como sé que es un poco complicado encontrarlas os voy a dar las cantidades  con la alcachofa de tamaño medio. ¿Cocinamos?

Salpicón de alcachofas frescas de Navarra y langostinos

Salpicón de alcachofas frescas de Navarra y langostinos

Ingredientes para 4 personas:

  • 1 docena de alcachofas
  • 16 langostinos cocidos de buena calidad
  • 1 cebolleta fresca
  • 1 buen puñado de tomates cherry maduros
  • 2 aguacates maduros
  • Vinagre de vino blanco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 limón
  • Sal
  • Pimienta

Modo de elaboración:

Las protagonistas de esta receta son las alcachofas y vamos a comenzar con ellas. Las pelamos y limpiamos (Ver tutorial) Y las vamos echando sobre un bol con agua y un poco de zumo de limón para que no se ennegrezcan. Aunque ya sabéis que no me suele gustar echar ácidos a la alcachofa en este caso va a ir acompañada de una vinagreta por lo que no pasa nada por incorporarle limón. Las cocemos en agua hirviendo con sal hasta que estén tiernas. El tiempo de cocción dependerá del tamaño de la alcachofa y de su propia ternura. Os aconsejo ir revisando el punto de cocción de la alcachofa introduciendo la punta de un cuchillo en su interior para comprobar su ternura. Una vez cocidas las reservamos.

Hoy he decidido utilizar langostinos cocidos porque tenían un aspecto muy bonito en la pescadería pero podéis cocerlos vosotros mismos si os apetece. Los pelamos y los ponemos en un bol. Incorporamos los tomates cherry limpios y cortados como más nos gusten. Añadimos la cebolleta y los guacates ambos cortados en brunoise (cuadraditos). Salpimentamos e incorporamos vinagre y aceite de oliva virgen extra al gusto. En esta ocasión a mí me gusta que esté un poco subidito de acidez.

Cortamos las alcachofas e un tamaño que nos guste y las añadimos al resto de los ingredientes. Lo removemos todo con cuidado para que no se rompan las alcachofas. Rectificamos de sal. Aunque podríamos comérnoslo así, mi consejo es que lo metáis en la nevera durante 8-10 horas. Veréis que sus sabores se intensifican y está mucho más rico.

Además de resultar un plato sencillo y sabroso me parece perfecto para cualquier tipo de celebración. ¿Os animáis a hacerlo?

¡Que aproveche gamberros!

Salpicón de alcachofas frescas de Navarra y langostinos

David Poley

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