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Paté de alcachofas, piñones y albahaca

Paté de alcachofas con piñones y albahaca.

¡Hola, gamberros! Siempre me han parecido que los patés tienen un encanto especial. Me vuelven loco tanto los patés tradicionales como los patés vegetales. En esta ocasión y teniendo en cuenta que estamos en plena temporada de alcachofa, voy a utilizar esta increíble verdura para hacer un paté combinándola con piñones y albahaca. El resultado es impresionante. ¿Os animáis a prepararlo?

Paté de alcachofas, piñones y albahaca

Paté de alcachofas con piñones y albahaca.

Ingredientes:

  • 6 alcachofas de Tudela
  • 100 g de piñones
  • Albahaca al gusto
  • 3 ajos
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra

Modo de elaboración:

Comenzamos limpiando y pelando las alcachofas (Ver tutorial). Podríamos continuar cociendo las alcachofas pero os recomiendo confitarla porque el sabor no tiene nada que ver. Ponemos las alcachofas en un cazo, incorporamos 3 dientes de ajo  y cubrimos todo con aceite de oliva virgen extra.  Lo ponemos a fuego medio y cuando empiecen a salir burbujas bajamos el fuego al mínimo y lo dejamos confitar durante 15-20 minutos. Os recomiendo ir pinchando las alcachofas y sacarlas cuando estén blandas porque el tiempo de cocción depende tanto del tamaño como de la ternura de la verdura. Una vez estén hechas las ponemos en un vaso americano o en el vaso de la batidora. Las reservamos.

Por otro lado tostamos los piñones en una sartén a fuego medio-bajo sin aceite. Tened cuidado porque se queman enseguida. Cuando tengan un color bonito las echamos en el vaso americano junto con las alcachofas. Incorporamos un ramillete generoso de albahaca, los ajos confitados, sal y pimienta. Lo trituramos hasta que tenga una textura sedosa. Añadimos en el último momento un chorrete del aceite en el que se han confitado las alcachofas y le damos nuevamente a la batidora o a la batidora y veréis como monta la mezcla.

Ya veis que es una receta muy sencilla, sin embargo hay que tener en cuenta que el paté debe estar muuuuy bien triturado. Si notamos que le quedan pieles os recomiendo pasarlo por un colador para eliminarlas porque resultan muy desagradables.

Este paté se puede tomar con unos panes tostados como si de un paté normal se tratase o utilizarlo como si fuera un pesto. Si a una pasta cocida le añades una cucharada generosa de este paté y algo del agua de su propia cocción descubriréis un plato delicioso.  También se puede aligerar un poco y servir como salsa a un bacalao o un lomo de merluza.

Ya veis que este paté tiene un montón de usos. ¿Os animáis a hacerlo?

¡Que aproveche gamberros!

Paté de alcachofas con piñones y albahaca.

David Poley

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