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Casita de jengibre

Casita de jengibre

¡Qué tal gamberros! Yo creo que todos, cuando éramos niños, hemos soñado con hacer nuestra propia casita de galletas de jengibre. Este año me he dicho “¿Y por qué no?”. Hay que ponerle un poco de fantasía a la vida y lo vamos a hacer currándonos una chulísima casita de jengibre con la que todo el mundo va a alucinar. Además, la galleta está súper rica por lo que si no os apetece hacer la casita siempre podéis hornearlas con cualquier forma que os guste y zampároslas. Bueno gamberros, ha llegado el momento de ponernos manos a la obra… ¿HORNEAMOS?

Casita de jengibre

Casita de jengibre

Para las galletas:

  • 120 g de mantequilla sin sal en pomada
  • 120 g de azúcar moreno
  • 1 huevo
  • 120 g de miel
  • 400 g de harina de trigo
  • 2 cucharaditas de jengibre en polvo
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 1 pizca de sal
  • 4 caramelos de limón

Para el glaseado:

  • 500 g de azúcar glas
  • 2 claras de huevo pasterizadas
  • Unas gotas de limón

Modo de elaboración de la masa de las galletas de jengibre:

Comenzamos mezclando  la harina tamizada junto con las especias y la sal. Incorporamos la miel, el huevo y la mantequilla y amasamos hasta que todos los ingredientes estén bien integrados. Cubrimos la masa con papel plástico y lo dejamos reposar en la nevera durante 1 par de horas.

Mientras se enfría la masa podéis diseñar la casita como a vosotros más os guste. Yo he elaborado una casita tradicional. Os dejo una imagen de los patrones y las medidas.

Medidas:

Recordad que hay que hacer dos piezas de cada una

Laterales: 8 X 10 cm Ventana: 3 X 3 cm

Frontal y parte de atrás: 8 X 10 cm + la altura que le queráis dar al tejado Puerta y ventana: Al gusto

Tejado: 12 X 15 cm

patrones de casita de jengibre

Bueno gamberros, éstas son las piezas esenciales pero con la masa de galleta que sobra podéis hacer un montón de decoraciones. Si queréis ponerle una base como la de la foto tendréis que hacer el doble de cantidad.

Una vez refrigerada la masa la estiramos hasta que tenga un grosor de ½ centímetro más o menos. La volvemos a refrigerar durante 30 minutos.

Cortamos nuestras piezas y las refrigeramos 30 minutos más.

Mientras tanto precalentamos el horno a 180 grados.  En los huecos de las ventanas podéis poner los caramelos de limón machacados. Se derretirán en el horno y se transformarán en los cristales de nuestras ventanas. Introducimos las piezas de galleta de la casita en el horno. El tiempo de horneado varía dependiendo del tamaño de las piezas entre 12 y 15 minutos. Un truco infalible para saber que las galletas están bien cocidas es que los bordes empiezan a dorarse. En ese momento sacamos las galletas y las dejamos enfriar en la propia bandeja. No las mováis porque el caramelo de los cristales estará líquido y se tiene que enfriar y solidificar. Una vez frías las piezas, las pasamos a una rejilla.

Gamberros, ha llegado el momento de preparar el glaseado.

Modo de elaboración del glaseado:

Ponemos el azúcar glas en un bol y le incorporamos las claras y unas gotas de limón. Metemos la glasa en una manga pastelera. Tened cuidado de no dejar la glasa al descubierto porque al contacto con el aire se endurecerá.

piezas de casita de jengibre

Decoración de la casita:

Os recomiendo decorar con la glasa las paredes de la casita antes de montarla porque luego resulta realmente incómodo. La decoración del tejado podéis dejarla para el final sin ningún problema. A la hora de decorar con glasa, si no tenéis demasiada experiencia os recomiendo hacerlo mediante rayas y puntitos. Es mucho más sencillo hacer este tipo de decoraciones y quedan muuuuy chulas. Sin embargo, ya sabéis que yo siempre soy partidario de la creatividad así que si lo hacéis de alguna otra manera… ¡GENIAL!

Montaje de la casita:

El glaseado es un gran pegamento así que usadlo para pegar las distintas partes de la casita. Recordad que tarda un poquito en secar. ¡Tened paciencia! A menudo veréis que las piezas no encajan a la perfección, no os preocupéis es normal. Todos los fallos se pueden disimular con una decoración bonita.

casita de jengibre

Terminación de la casita:

Terminamos de decorar el tejado. No tengáis miedo de utilizar lacasitos o cualquier otro tipo de gragea para darle un punto de color a vuestra casita. Un último consejo: Recordad que las ventanas de nuestra casita son de caramelo así que os invito a introducir unas luces en el interior para que se vea como brillan desde el interior.

Bueno gamberros, esta receta tan mágica también me vale para desearos unas felices fiestas y para daros las gracias por acompañarme todas las semanas en mis aventurillas gastronómicas.

¡Felices fiestas!

Y… ¡Que aproveche gamberros!

David Poley

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